Obra arquitectónica enraizada en el corazón de México que atrae los ojos de todo el mundo cada 12 de Diciembre, la Basílica de Guadalupe es el recinto religioso más importante de América Latina, que fue construido en 1976, y el santuario más visitado del mundo después de la Basílica de San Pedro, en Roma. Además de ser un fenómeno cultural y social para los mexicanos, este lugar es predilecto por los turistas.

Ubicada al sur del cerro del Tepeyac y al poniente del Atrio de las Américas, en la Ciudad de México, se puede apreciar la belleza de esta imponente construcción. Su construcción inició en 1974, pero fue hasta en 1976 que fue terminada, inaugurándose el 12 de diciembre de dicho año. Para la estructura de la cubierta del edificio se utilizó concreto armado y para el recubrimiento usaron laminas de cobre, las cuales le dan un toque característico a la obra, ya que al estar oxidadas se puede apreciar el característico color verde.

El arquitecto José Luis Benlliure, fue quien realizó los planos de esta gran obra, y el arquitecto Javier García Lascuráin, fue el encargado y director de esta construcción, asistido por los calculistas ingenieros Félix Colinas y Oscar de Buen. La construcción de este nuevo edificio en el Santuario de Guadalupe, se realizó con la intención de albergar a más personas y dejar el antiguo templo que sea había vuelto inestable y peligroso para los visitantes por su hundimiento.

Esta obra fue construida usando 344 pilotes de control que sostienen a la Basílica, con la intención de evitar los asentimientos del terreno registrados en las demás construcciones cercanas, este trabajo fue realizado por el Ingeniero Manuel González Flores. La cimentación es de 102 metros de diámetro, fue necesario reducir al máximo el área susceptible apoyando los pilotes a los 32 metros, en que se encuentra esa capa. Sobre el edificio se puede apreciar una cruz monumental, y cuenta con siete accesos al frente sobre los cuales se encuentra una capilla abierta.

MILLONES VISITAN EL RECINTO CADA AÑO

La Basílica de Guadalupe puede albergar en su interior a 10 mil personas, mientras que en el atrio, que es la prolongación de la Basílica caben unas 50 mil personas. Anualmente esta imponente construcción recibe la visita de 20 millones de personas, de los cuales 9 millones lo hacen en los días cercanos al 12 de diciembre.

LA IMPORTANCIA DE SU INTERIOR

Ingeniosamente su interior fue construido de forma circular y libre de apoyos, lo que permite que la imagen de la Virgen de Guadalupe pueda ser apreciada desde todos los puntos de este bello recinto, el techo interior está revestido con 6 mil metros cuadrados de madera de pino, cuelgan 164 lámparas de cobre y aluminio, de forma hexagonal, con un peso de 300 kilos cada una. En el cuerpo central hay diez niveles, con ascensores, servicios de sacristía, oficinas, salón de cabildos, biblioteca, etc.

Para hacer más visible la imagen y permitir un mejor acceso a los visitantes se construyó una pasarela por debajo del altar con bandas transportadoras, pudiéndose acercar a 6 metros de distancia de la imagen.

En cuanto a su acústica, esta fue diseñada por los arquitectos Eduardo Saad Eljure y Carlos Castellanos Formento, logrando la adecuación de resonancias largas, mediante el diseño del plafón zigzag ranurado.

El camarín de la Virgen: esta dentro del volumen del mástil, en la parte posterior de la imagen, mide 2.40 metros por 3.60 metros, en solida caja fuerte para su seguridad. Las dimensiones del sagrado ayate dentro del bastidor de madera son de 1.65 metros de alto por 1.05 metros de ancho, el recuadro es un marco de oro y plata que mide 2.50 metros por 1.90 metros. El marco puede girar en ángulo de 90° hasta a dar frente al camarín que se abre en ocasiones especiales.

RODEADA DE CONSTRUCCIONES HISTÓRICAS

La Basílica de la Virgen de Guadalupe se encuentra en el Recinto Guadalupano, complejo de edificios en el cual podemos encontrar bellísimas construcciones, con gran historia, que han formado parte de la vida cultural y religiosa de los mexicanos, tales como: la Capilla de San Miguel (Cerrito), templo de especial relevancia porque fue ahí donde se dieron las apariciones marianas; Templo Expiatorio a Cristo Rey (Antigua Basílica), construcción de gran belleza barroca, hogar de la Virgen de Guadalupe por 267 años, desde su apertura en 1709; Parroquia de Santa María de Guadalupe “Capuchinas”, convento del siglo XVIII.

Además podemos encontrar en el gran Recinto Guadalupano: el Carrillón (Campanario y reloj de la Basílica), que es la representación de las Apariciones de la Virgen con figuras robóticas computarizadas, así como la Capilla del Pocito, el Bautisterio, la Ex Parroquia de Indios, Capilla de Juramentos, Capilla de Bendiciones, la Cripta en Plaza Mariana, el Santuario de San Juan Diego y la hermosa pieza de la Virgen de Guadalupe en Braille.